Repensando la biblioteca

Biblioteca digital– Así que vas a modificar la distribución de la biblioteca.
– No exactamente. Estoy pensando en cambiar la biblioteca, pero no el espacio de la misma. Quiero que la biblioteca salga de su sitio y vaya a buscar a los usuarios que pululan por la web.
– ¡Ah, vale! Vas a crear una página web para que la gente sepa los horarios, la normativa, el reglamento y vea unas cuantas fotos de la biblioteca, desde que se creó hace 33 años hasta ahora. Me parece una buena idea, ¡adelante!
– Noooo. Se trata de extender redes y llegar a los usuarios, pero no como una continuación de la biblioteca, sino yendo más allá, siendo una extensión de la misma.
– Ahora sí que no entiendo nada.
– En un plano teórico supondría pasar de ser suministradores de información a ser partícipes en un proceso en el que la información se produce de manera cooperativa, se comparte de manera sencilla y se adapta a cada persona.
– ¡Uf! Me sale humo de la cabeza.
– Me gustaría decir que es sencillo, pero no. Vamos a tener que cambiar muchas cosas. Mira este  vídeo, su autor nos hace ver la necesidad de repensar conceptos, de ir más allá del lugar físico y de cambiar la mentalidad de la biblioteca como lugar donde obtener información a convertirse en espacio en el que se posibilita el enlace entre personas.
– ¿Cómo un lugar de reunión?
– Exacto, de manera que demos posibilidades para que la gente cree, comparta, colabore, participe de manera sencilla y fruto de esta relación surja el conocimiento.
– Claro, y la gente lo va a hacer gratis, a cambio de un beso (como decimos aquí)
– Habrá algunos que sí, que su motivación sea puramente altruista, otros buscarán otro objetivo como darse a conocer, labrarse un nombre para ganarse la vida con algo que empezó como una afición. El interés de algunos será difundir unas ideas que canales habituales no llegarían a tanto público… Pero no olvidemos que nosotros también tenemos un papel, una función dentro de la Web y es aprovechar esas sinergias.
– Y esas ideas, ese conocimiento que surge, se transmitirá a través de unas herramientas de comunicación, ¿no? ¿y éstas también van a ser gratis?
– En algunos casos inicialmente serán gratuitas y puede que al cabo de un tiempo se conviertan en productos de pago.
– Y entonces, ¿nos tocaría pagar?
– Podríamos pagar para poder seguir utilizando ese servicio o bien buscar otro servicio similar que sea gratuito.
– O sea, dejar de utilizar la herramienta que ya usábamos y dominábamos para cambiar a otra. ¡Otro cambio más!
– Es verdad que los cambios nos cuestan y más aquí, por la responsabilidad que tenemos, pero nuestra supervivencia va en ello. Debemos incorporar el cambio en todos nuestros ámbitos y repensar nuestro papel.
– No sé, déjame que lo consulte y otro día hablamos.